y tu sonrisa llenaron mi vida de felicidad.
Fuiste como un bello amanecer, una tierna ilusión,
un fugaz sueño de amor.
Que poco tiempo tuve para mirar tus ojos, pero lo suficiente para alojarlos en mi mente y en mi corazón.
Y es que conocerte a ti y no quererte es como mirar el sol
y vivir en la oscuridad.
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